Las fantasías están ancladas en todo lo que hacemos: vivimos entre dos aguas, la realidad que vivimos y los sueños de otro mundo.
A veces puedes encontrar que los sueños no son positivos; creas un mundo imaginario donde todo va a salir mal, las amenazas se ejecutan y todo termina siendo un desastre.
Para ello es importante entender dos cosas: la primera es que nuestra mente tiene un poder de manifestación que apenas ahora estamos comenzando a redescubrir, y que en un día donde el Sol (el Ego) y Neptuno (la Fantasía) se encuentran en los cielos, debemos tener particular cautela de las cosas que ponemos en mente.
La segunda es comprender el término desastre, la raíz etimológica de la palabra proviene del latín “Dis Aster”, es decir, “en contra de los astros”.
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En un día como hoy… Nace Ludwig Van Beethoven, compositor alemán.














