Es el cuarto mes del año en el Calendario Gregoriano y tiene 30 días. Los antiguos romanos le llamaban Aprilis en latín.
Abril, del latín “aperire” que significa abrir. Durante este mes se abren las flores y estalla la primavera. Hay historiadores que creen que puede estar dedicado también a “aper” un jabalí que era venerado por los romanos o que su raíz etimológica provenga de “aparas”, una palabra oriental que significa “siguiente”, o sea, siguiente al primer mes, ya que para los romanos, este era el segundo mes del año.
















