

En la Alegoría de Martin Schulman a Capricornio se le concedieron los siguientes dones…
A ti Capricornio te pido la herramienta de tu frente para que puedas enseñarles a los hombres a trabajar. Tu tarea no será fácil, ya que sentirás que todos los trabajos de los hombres descansan sobre tus hombros; pero a cambio de tu yugo, de tus cargas pongo en tus manos la responsabilidad de hombre.
Y Capricornio retrocedió para volver a ocupar su lugar.
Analogía: El tiempo del reloj se cuenta en minutos y horas, pero el tiempo real depende de cómo lo experimentemos, convertirte en lo que buscas es vivir la esencia de lo que andas buscando. Hemos olvidado que somos parte de la experiencia para poder tenerla.













