

Día Internacional de la Mujer.
La luna, la tierra y la mujer tienen en común su lado femenino. Hoy en el mundo muchos celebran el Día internacional de la mujer, pero muy pocos celebran a la tierra.
Voy a aprovechar la “Masa Crítica” generada por este evento para compartir con ustedes una reflexión recordando que la tierra (nuestra madre tierra) es parte de esta celebración.
En 1854, el presidente de los Estados Unidos ofreció comprar amplísima extensión de tierras indias, prometiendo crear una «reservación» para el pueblo indígena. La respuesta del jefe Seattle, ha sido descrita como la declaración más bella y más profunda jamás hecha sobre el medio ambiente. Por otra parte, muestra la diferente concepción del mundo entre las pieles rojas -para los cuales la naturaleza es sagrada-, y la civilización moderna, que ve las cosas en términos económicos.
La dramática sentencia del gran jefe indio: «Termina la vida y empieza la supervivencia», resultó profética y alcanzó incluso a su propia hija. Alrededor del año 1890, en la propia ciudad de Seattle, el fotógrafo norteamericano Edward S. Curtis, cuya meta personal era retratar a «la raza en extinción» en el ocaso de su gloria, obtuvo la primera fotografía de una larga serie que más tarde alcanzaría la fama. La modelo fue casualmente la princesa Angelina, hija del jefe Seattle, en cuyo honor se le dio nombre a la ciudad. Consumida por el paso de los años y por la miseria, ella aceptó humildemente el dólar que Curtis le ofreció por posar para la fotografía.
Si no atendemos al mensaje del jefe Seattle, la humanidad entera se convertirá en una doliente princesa que, como la legendaria Angelina, pose humildemente ante la lente del futuro…sin la esperanza de sobrevivir.
El siguiente documento es uno de los más preciados por los ecologistas, se trata de la carta que envió en 1855 el jefe indio Seattle de la tribu…
La dramática sentencia del gran jefe indio: «Termina la vida y empieza la supervivencia», resultó… casualmente la princesa Angelina, hija del jefe Seattle, en cuyo honor se le dio nombre a la ciudad…
Así como existen momentos para ser cautos y prudentes, también hay días en lo que la temeridad nos toma de la mano y nos lleva a lograr cosas inimaginables, venciendo ante toda probabilidad. Otro magistral ejemplo lo tenemos en la vida de Juana de Arco quien era solo una niña cuando se le dio el comando de un ejército de 5.000 hombres, el hecho de ser mujer en esa época histórica, y con la complejidad de la situación de la guerra de los 100 años, lo más lógico hubiese sido que esta pequeña campesina sin entrenamiento militar resguardara algún castillo o se quedara en defensa, pero su espíritu temerario era indomable, y la llevó a romper el asedio de Orleans y convertirse en la Heroína de una nación.
Mirar la propia realidad sin entenderla, es similar a contemplar un partido de ajedrez entre dos grandes maestros, sin conocer las reglas del juego. El científico Richard Feynman describe esta situación señalando:
¿Qué queremos decir con «comprender» algo? Imagino que el mundo es parecido a una gran partida de ajedrez que juegan los dioses, y que nosotros somos observadores del juego. No sabemos cuáles son las reglas del juego; todo lo que nos está permitido es observarlo. Por supuesto, si observamos durante un lapso suficiente, con el tiempo podríamos captar algunas reglas. Las reglas del juego son lo que llamamos física fundamental. Sin embargo, incluso si las conociéramos todas, puede que no fuéramos capaces de entender por qué se hace un determinado movimientos durante el juego; es, simplemente, demasiado complicado y muy limitada nuestra mente.
Si juegan ajedrez, sabrán que es fácil aprender todas las reglas, y no obstante suele ser muy difícil elegir el mejor movimiento o comprender por qué un competidor juega como lo hace. Lo mismo sucede en la naturaleza, sólo que en mucho mayor grado. Nos debemos limitar al asunto más básico, a las reglas del juego. Si las conocemos, consideramos que «comprendemos» el mundo.
Hoy es un día de celebración para muchos y de ceremonia para otros…Celebración y ceremonia que crean en el colectivo algo que conocemos como “Masa crítica”, sin embargo la configuración planetaria (Luna Fuera de curso) recomienda ampliamente quietud emocional y accional.













