Hoy es Lunes Santo, es el día en el que debemos agradecer a la higuera por sus frutos, energéticamente comer higos el día de hoy nos hará subirnos en la plataforma de las celebraciones y apropiarnos de la historia.
El árbol del higo simboliza al pueblo de Dios. En la Biblia, las hojas de higuera son símbolos de la religión hecha por el hombre y la falsa justicia.
Cuenta la historia…
El lunes, al encaminarse de nuevo al Templo de Jerusalén, «sintió hambre». Pero en lugar de recurrir a los suyos pidiendo alimento, se dirige hacia un higuera buscándolo. Sabe que florecen hacia junio y raramente lo hacen en abril; pero le mueve un deseo intenso de que Israel dé buenos frutos, a pesar de toda la evidencia. Tiene hambre del amor de su pueblo y de todos los hombres. Pero aquel pueblo es como la higuera que tiene muchas hojas y ningún fruto. Y surge la ira profética como el relámpago en un cielo de tormentas, y clama hablando con el árbol, y más aún con su pueblo: «que nunca jamás coma nadie fruto de ti». Los discípulos escuchaban sorprendidos.
Al día siguiente «Por la mañana, al pasar, vieron que la higuera se había secado de raíz». Jesús abre su alma y les explica algo esencial: el valor de la fe y la importancia del perdón y les contestó: «Tened fe en Dios». La necesitarán pues dentro de poco van a ver la debilidad de Dios, o mejor, un manifestarse del amor divino que se bajará al máximo para ganar la buena voluntad de los hombres. Para personas acostumbradas a considerar a Dios lleno de poder y majestad, es un escándalo verle humilde para vivir el misterio del perdón.
En cuanto a sus propiedades los higos son una importante fuente natural de energía, los mismos no contienen grasas, ni colesterol, ni sodio, en cambio se encuentra en ellos abundantes fibras muy necesarias entre otras cosas para disminuir problemas de origen cardíacos, gracias a su alto contenido de polifenoles… Así que no dejes de comerlos y conectar con la tradición.
Receta del día
Ingredientes:
Para la masa quebrada:
- 100 gramos de azúcar morena.
- 250 gramos de harina.
- 150 gramos de mantequilla.
- 2 yemas de huevo.
- La ralladura de 1/2 limón.
- Una pizca de sal marina.
- 2 cucharadas de azúcar vainillada.
Para el relleno:
- 12 higos frescos.
- 4 cucharadas de azúcar.
- El zumo de un limón.
- 200 gramos mermelada de melocotón o albaricoque.
- 6 cucharadas de ron.
Preparación:
Haremos la masa mezclando en un bol la harina, el azúcar morena, la ralladura de limón, la sal marina, el azúcar vainillada y la mantequilla y las yemas de huevo a temperatura ambiente.
Cuando esté bien mezclada y homogénea, la envolvemos en papel de aluminio y la metemos en la nevera durante una hora.
Precalentamos el horno a 180º C.
Enfondamos una tartera de unos 22 centímetros con la masa quebrada, pinchamos el fondo. La cubrimos poniendo encima con papel de aluminio, le ponemos encima algo de peso, garbanzos, alubias, lentejas, etc. Lo horneamos durante unos 15 minutos aproximadamente. Sacamos del horno y dejamos enfriar.
Pelamos los higos, los partimos en dos, los ponemos en un bol, los espolvoreamos con las 4 cucharadas de azúcar morena, los rociamos con el zumo de limón y dejamos macerar durante 30 minutos.
Alargamos la mermelada mezclándola con las cucharadas de ron. Cubrimos la masa de la tarta con mermelada, colocamos encima los higos, sin el jugo, y los tapamos con un poco más de mermelada. Volvemos a meter en el horno durante unos 15 o 20 minutos más.
Receta cortesía de petitchef.es
Fuentes consultadas: es.catholic.net; wikipedia
Imagen: venagredos.com
















