

Febrero proviene de la palabra en latín “Februare”, la cual nace de Februo, que significa “limpiarse”.
Hoy en Cocinando con los Dioses te recomiendo conectar con la magia de uno de los espectáculos Solares más importantes de la historia “Imbolc”.
El nombre en el lengua irlandesa significa “en el ombligo” (i mbolg), refiriéndose a la gestación de las ovejas, y es también un término celta para primavera. Otro nombre es Oimelc, que significa “leche de ovejas”; significa también Brígida que se refiere a la Diosa celta de la metalurgia en cuyo honor el día es sagrado.
Con el “Imbolc” comenzaría entonces una época en la que la abstinencia de carne tras el banquete de dicha celebración en el que las gachas de cereal o bien el pan o las “crêpes” serían la dieta de los celtas hasta bien entrada la primavera.
Para unirnos a este festival vamos a comer lo que tradicionalmente se acostumbra: Comer queso y tomar leche. Preferiblemente leche de cabra.
A la Leche de Cabra en la antigüedad lo llamaban manjar blanco, este producto se ha elaborado durante miles de años, y probablemente fue uno de los primeros productos lácteos preparados.
Se estima que, después de la leche materna, la de cabra es la más equilibrada. Tiene menor contenido de lactosa y un color muy blanco, debido a que el amarillo del betacaroteno se ha convertido en pura vitamina A, que es incolora.
Durante el día colócate debajo de la lengua un poco de Jalea real para conectar con su poder equilibrante. Es un exótico manjar de Dioses que nos permitirá conciliar las energías negativas y neutralizarlas.
Ayer le dimos luz a nuestro día a través del maíz para depurar nuestra energía de todo lo que nos limita y subirnos a la patineta cósmica con Júpiter que entró directo recientemente. Hoy, gestamos la energía conectando con el Festival de Imbolic a través de la Jalea real y la leche de cabra, y finalmente mañana nos apropiaremos de la materialización del elemento fuego muy protagónico en la tradición mariana en honor a la Virgen de la Candelaria.
Receta del día
Ingredientes:
- 250 g de harina integral
- 3 huevos
- 250 g de queso de cabra fresco
- 50 g de mantequilla derretida
- 1 dl. de vino blanco · 1 dl. de agua
- 1 pizca de sal marina molida
- 1 pizca de pimienta molida
- Aceite de girasol o mantequilla para cocer las crepes
Preparación:
Tamizar la harina en un bol, formar un hueco en el centro y añadir los huevos. Añadir la leche poco a poco mezclando con una espátula. Añadir la sal, la pimienta y la mantequilla derretida.
Añadir el agua, el vino y el queso de cabra. Seguir mezclando hasta obtener una masa untuosa. Dejar reposar la masa durante 1 hora.
Con un pincel untar un poco de aceite en la sartén. Cuando el aceite este caliente vierta un poco de masa haciendo un movimiento circular con la sartén para repartir la masa. Bajar el fuego. Cuando los bordes de la crepe empiecen a dorarse, desprenderla con una espátula y dele la vuelta para que se dore por el otro lado. Repetir la operación hasta terminar toda la masa y mantener las crepes calientes. Servir inmediatamente acompañado de ensalada mixta.
Receta: arecetas.com
Imágenes: lasirena.es

















