

Marte es el cuarto planeta del Sistema Solar. Conocido como el planeta rojo por sus tonos rosados, los romanos lo identificaban con la sangre y le pusieron el nombre de su Dios de la guerra.
Según cuenta la leyenda, ares era hijo de Zeus y Hera, por tanto Dios e inmortal, y pronto se proclamo como días de la guerra. A pesar de ser inmortal sí que sentía dolor, (sus gritos podían oírse desde el más lejano de los confines), y cuando se encontraba herido siempre buscaba el poder sanador de su padre, el gran Zeus. Sin embargo, este lo despreciaba por su fanfarronería violenta y su sed de sangre.
Personifica la fuerza bruta y la violencia, así como del tumulto, confusión y horrores de las batallas, en contraposición a su hermanastra Atenea, que representa la meditación y sabiduría en los asuntos de la guerra y protege a los hombres y sus habitaciones de sus estragos. Los romanos lo identificaron con Marte, Dios romano de la guerra y la agricultura (al que habían heredado de los etruscos), pero éste gozaba entre ellos de mucha mayor estima.
Ares, se conoce por sus batallas a muerte en las cuales siempre se presentaba con su coraza, su escudo, su lanza, su espada y su casco. Entre sus luchas podemos citar la que concluyo con la muerte de Halirrotio, hijo de Poseidon, el cual había osado violar a Alcipe, hija de Ares, a manos de este. Tras esta muerte se produjo el primer juicio de la historia por asesinato en el que Marte salió absuelto.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, sobreleyendas.com, es.wikipedia.org
Imagen: www.iac.es/astroparatodos
















