Luz Naranja en el Universo
“El genio es uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de dedicación”.
Thomas Alva Edison
Un tesoro humano que ideó los perfiles tecnológicos del mundo contemporáneo
Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Thomas Alva Edison, inventor estadounidense. Fue un importante empresario y un prolífico inventor que patentó más de mil inventos (durante su vida adulta un invento cada quince días) y contribuyó a darle, tanto a Estados Unidos como a Europa, los perfiles tecnológicos del mundo contemporáneo: las industrias eléctricas, un sistema telefónico viable, el fonógrafo, las películas, etc. lo que significó que transformó la actividad de inventar, de un simple entretenimiento, en toda una industria.
En 1855 a los ocho años y medio Edison entra a la escuela. Después de tres meses de estar asistiendo, regresó a su casa llorando, informando que el maestro lo había calificado de alumno “estéril e improductivo”. Es imposible establecer si Nancy Edison tomó muy en serio la opinión del maestro o si pensó que ella era mejor que el profesor de su hijo. El caso es que Edison recordó durante el resto de su vida el resultado del dichoso incidente:
“Descubrí que una madre suele ser algo maravilloso, ya que mamá me cogió de la mano y me llevó de regreso a la escuela. Hecha una furia, le dijo al profesor que no sabía lo que estaba diciendo. Mamá fue la defensora más entusiasta que hubiera podido tener cualquier niño, y fue exactamente en ese instante cuando tomé la decisión de que sería digno de ella y le demostraría que no estaba equivocada.”
Edinson
Parcialmente sordo, pasó su edad escolar calificado como mal estudiante, siendo formado por su madre al ser rechazado en la escuela, uno de sus más importantes inventos irónicamente es el fonógrafo. En los Estados Unidos se le considera como una de las más importantes mentes inventoras del siglo XX.















