“Amor con hambre no dura”, dice un refrán popular, y amor es lo que el mundo necesita. El Dr. Norman Borlaug estuvo convencido que no habría paz en el mundo mientras existiera una persona con hambre, y para probar sus teorías se fue al África, a Asia y a Latinoamérica, pasando por los lugares con mayor cantidad de familias en desnutrición y hambruna. En estos lugares puso en marcha sus experimentos de crecimiento mejorado de trigo y maíz, dando oportunidad de vida a millones de personas con sus cultivos.
Es fácil para cualquier indolente o ignorante destruir o descuidar todo a su paso, pero un solo hombre con ganas de construir puede con solo una idea y muchas ganas mejorar la vida de millones de personas. Conectemos con la creación de vida de nuestra semilla de hoy viendo los documentales del doctor Norman Borlaug.













